La misión en la Iglesia no es una acción más, sino la exaltación de la dignidad del hombre y respuesta a la llamada que el Señor nos hace de anunciar a los hombres de todo tiempo y lugar el amor único del Padre que, en Jesucristo, quiere reunir a los hijos dispersos: “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra” (Hch 1, 8).
Es una actividad de cooperación espiritual y material con las Misiones en el Tercer Mundo y con los alejados de nuestro entorno.
Pronto pondremos en marcha un Equipo de Animación Misionera con las personas queráis dar vuestro tiempo para orar, formarse y coordinar las campañas previstas de cada año (Domund, Operación enlace de Manos Unidas, Cena contra el Hambre, Benin, mercadillos, rastrillos...) que sensibilizan a nuestra comunidad.